Un buen calzado y cómodo garantiza la salud del pie, aconseja el Dr. de Haro

Salud y calzado están estrechamente unidas. Malos hábitos pueden repercutir negativamente en la salud del pie y, por extensión, del cuerpo. el dr. de Haro, director de de Haro Podólogos, responde a algunas cuestiones relacionadas con el calzado. Esta entrevista ha sido publicada en el número de Diciembre de 2013 de Almería Salud.

PREGUNTA.- Las personas, ¿se preocupan por conocer el calzado que les conviene?

Respuesta.- normalmente no. Las mujeres eligen, en muchos casos, el calzado por características muy alejadas de la conveniencia, como la estética y la moda; tendencias que provocan alteraciones de adaptación con las consecuentes patologías derivadas de ello. el hombre busca el calzado persiguiendo la comodidad. Por este motivo suele tener menos problemas y sus visitas al podólogo por el calzado son menores.

P.- ¿Qué calzado es el adecuado para pasar tiempo de pie?

r.- el tipo de calzado idóneo es un calzado con una suela en cuña de unos 5 centímetros o tacón cubano de base ancha, de una consistencia suficiente, un contrafuerte resistente y una suela rígida, con una anchura apropiada al pie y a ser posible acordonado. Hay que huir del prototipo de calzado excesivamente maleable y moldeable sin estructura que nos aporta inestabilidad, de los zapatos sin sujeción tipo zueco, del zapato alto y estrecho. Un deportivo es un buen zapato para estar muchas horas de pie, en contra de la opinión general.

P.- ¿Abusa la mujer del tacón?

r.- La mayoría de las mujeres abusan del calzado alto. Hay estudios científicos validados que demuestran que el abuso del tacón está íntimamente relacionado con las patologías de antepie como juanetes, dedos en garra y martillo, juanete de sastre, metatasalgias…

P.- Si se sienten molestias y se sospecha que el calzado no es el adecuado, ¿hay que acudir al podólogo?

r.- el calzado es protagonista junto con el gesto de la pisada en el favorecimiento de lesiones en el pie y por contra puede ser un gran aliado en superarlas o mejorarlas. La consulta al podólogo es imprescindible para el asesoramiento del calzado basado en la morfología y en el funcionamiento del pie.